lunes, 12 de julio de 2010

ENTRE PARRALES

I Certamen de Fotografía
Municipio de Tinajo - 2001
1º Premio en Blanco y Negro
Titulo: Entre Parrales
Autor: Manuel Fuentes Moreno

viernes, 25 de junio de 2010

Ciudad de SAN PETESBURGO en Junio de 2010

SAN PETESBRUGO en junio 2010

La ciudad de San Petesburgo con sus aproximadamente seis millones de habitantes con los que viven en los alrededores.
El fundador de la ciudad fue el Zar Pedro I, que haciendo honor a su nombre la denominó San Petesburgo. Este Zar ante la necesidad de abrir una puerta hacia el mar la convirtió en la ciudad rusa más occidentalizada. La base de algunos edificios más interesantes se encuentran reforzados por pilares de madera que sostienen sus estructuras. La ciudad la cruza el río Neva, la cual se comunican las diferentes islas con magníficos puentes que enlazan las diferentes islas que forman esta ciudad. En las noches blancas ( que van desde mayo a julio) estos puentes se elevan para dar paso a barcos de gran porte, lo que deja a la ciudad incomunicada algunas horas y sirven a algunos maridos de justificación de la ausencias del hogar.
Esta ciudad de San Petesburgo ha cambiado de nombre en varias ocasiones: Petrogrado, Leningrado ( en honor a Lenin) hasta que en 1991 recuperó su actual nombre. En el año 2003 celebró sus trescientos años de existencia.
San Petesburgo es considerada Patrimonio de la Humanidad. Entre los edificios más importantes se encuentra la Fortaleza de San Pedro y San Pablo, es la primera edificación que construyó su fundador, está situada en una pequeña isla frente al palacio de invierno que alberga con otros cuatro edificios el museo del Ermitage. La catedral de San Isaac es la más impresionante de San Petesburgo con ricos interiores donde abundan los frescos, la rodea una gigantesca plaza del mismo nombre con la estatua del Zar Nicolás I. El palacio de mármol, construido por Catalina II para uno de sus favoritos, de los más de cuarenta que disfrutó en su vida. La Iglesia de la Resurrección tiene cinco cúpulas y un campanario rematado por una cúpula dorada. El interior de las cúpulas se encuentran revestidos de mosaicos. En la ribera del río Neva se encuentra anclado el acorazado “ Aurora” barco que perteneció a la antigua marina de guerra imperial, cuyos cañonazos marcaron el inicio de la Revolución Rusa el 25 de Octubre de 1917.
El Palacio de Catalina se encuentra en la pequeña ciudad de Pushkim a 30 Km. al sur de San Petesburgo, el palacio está dedicado a Catalina I, esposa de Pedro el Grande, su construcción se realizo en el siglo XVIII a lo largo del reinado de cinco Zares. Sus salones son dignos de admiración, destaca la Cámara Ambar reconstruida sobre el diseño de la antigua con ambar del Báltico, ya que la primera fue saqueada por loa alemanes en la II guerra mundial.La avenida Nevskii es la más importante de San Petesburgo con 4,5 Km. de longitud, es la avenida comercial y de ocio, que da vida a la ciudad.

Manuel fuentes Moreno y Mª del Carmen Ramírez Batista

miércoles, 23 de junio de 2010

Moscú en junio de 2010

MOSCU en Junio de 2010

La capital de Rusia fue fundada en 1147 por el príncipe Yuri Dolgoruki, tiene más de diez millones de habitantes, históricamente se ha disputado la capital del país con San Petesburgo. Moscú tiene un carácter más oriental y posee la sede del patriarca de la iglesia ortodoxa. El cambio político y social se aprecia con mayor contundencia en la capital, se han olvidado las tradiciones y los símbolos soviéticos y presoviéticos, canalizando los cambios a través de la vía de un consumismo y capitalismo excesivo, que a dado lugar a la privatización de prácticamente el 90% de los bienes públicos, con una sociedad extremadamente desigual, no existiendo clase media, la gran mayoría pobres y en el otro extremo los “Nuevos Ricos” beneficiarios de las privatizaciones, también denominados “Los Nuevos Rusos”.
La Plaza Roja: es el símbolo de Rusia, una de las más bonitas del mundo, aunque estando en ella parece más pequeña que en las imágenes televisivas. En ella se encuentra el mausoleo de Lenin, los de Stalin están enterrados junto a los muros del Kremlin. En la parte sur de la plaza se encuentra la Catedral de San Basilio, es el estandarte del arte religioso ruso y figura emblemática de la capital. En otros lados de la plaza se encuentran: el museo histórico, la Catedral de Cazan y los grandes almacenes GUM, símbolo del capitalismo consumista que en pocos años ha cambiado la fisonomía del país.
El Kremlin es una ciudad fortificada, construida con ladrillos rojos, es el santuario del poder político ruso, en el se encuentran el Parlamento y los edificios gubernamentales de las más altas autoridades rusas. El perímetro de la muralla tiene dos kilómetros y una altura de 4 ó 5 metros. La parte religiosa también se encuentra dentro de los muros con varias catedrales: Asunción, Anunciación, Arcángel San Miguel y la de los Doce Apóstoles. Dentro de los muros del Kremlin se encuentran el cañón y la campana más grande del mundo, fruto de la megalomanía de los rusos.
En la época Stalinista decidieron construir siete gigantescos edificios que dan carácter a la ciudad, en la actualidad albergan diferentes actividades, Universidades, Ministerio de Asuntos Exteriores y Hoteles.
El metro de Moscú: un autentico museo subterráneo, una autentica obra de arte. La construcción comenzó en 1933, las líneas se encuentran a bastante profundidad, algunas están decoradas con rosetones e impresionantes lámparas, hoces y martillos y espigas de trigo, grupos escultóricos en bronce de los “Héroes de la Revolución”.
Una visita merece la galería Tretiakov, que guarda una gran colección del arte ruso sacro y laico.
El museo Pushkin: posee salas de arte antiguo, pintura italiana, holandesa, francesa, flamenca y española. En los alrededores de Moscú a unos 70 Km. se encuentra Serguei Posad (100.000 habitantes), alberga el lugar más venerado por los ortodoxos rusos: el monasterio de San Sergio declarado Monumento Patrimonio de la Humanidad, está rodeado por una muralla de 1 Km. de longitud y está coronado por un camino de ronda y fortificado con diez torres que rodean el conjunto. En su interior se encuentran varios palacios, iglesias, catedrales y edificios donde reciben instrucción los seminaristas que una vez finalizada su instrucción se convierten en sacerdotes de la iglesia cristiano ortodoxa. En este monasterio se encuentra sepultado el Zar Boris a pesar de su trayectoria truculenta como hijo del Zar Ivan el terrible , mató a su hermano Dimitri y terminó ocupando el trono de Rusia.

Manuel Fuentes Moreno y Mª del Carmen Ramírez Batista

lunes, 13 de julio de 2009

VIAJE A LA LUZ DEL CHAM - Rosa Regás

LIBRO: “ VIAJE A LA LUZ DEL CHAM” de Rosa Regás

Este libro recoge el misterio de la desconocida Siria. Las calles de Damasco, los olores penetrantes de sus zocos, la forma de convivir con sus gentes, la extraña luminosidad de los atardeceres, los mágicos encuentros, se suceden e intercalan con los viajes por el país: El Valle del Orontes, El Valle del Éufrates, Palmira, la blanca Alepo, Los Altos del Golán, los poblados Drusos del sur, los desiertos y sus míticos beduinos. En el texto se alterna la crónica de esos viajes con la reflexión sobre la situación en que se encuentra el país, su actitud frente a occidente y frente al integrismo, la condición de las mujeres y los niños en el mundo del trabajo, la familia y la religión. Un texto rigurosamente fiel a esa mirada sugerente sensual, ajena por completo al exotismo y el turismo cultural, que recupera para el placer y la experiencia, imágenes robadas al tiempo, a la distancia, a la canalización y manipulación.
A través de su lectura podemos revivir y redescubrir los lugares donde nació su propia civilización.

Carmen Ramírez

jueves, 9 de julio de 2009

INSTANTES

Fotografía de Manuel Fuentes

Instantes*

Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.

* Instantes es un poema de Jorge Luis Borges.


jueves, 25 de junio de 2009

VENECIA


Fotografía de Manuel Fuentes
Venecia *
Aún la sigues soñando, y es tan plácida
como la rumorosa lejanía
donde se balancean los silencios.
Seda del mar, tapices
en fasto vespertino que provocan
ilusión prematura en los dorados,
cuando vuelven del sol a desangrarse.
El verano barroco
puede ser buena época
para un encuentro a solas con la estatua
más viril, cuyo rostro
posea la belleza del diablo.
Venecia y el amor, tu sueño húmedo
como una estancada cercanía
donde sigues hundiéndote con ellos.
* Venecia es un poema de María Sanz. Las fotografías están tomadas en Venecia.

El Coliseo

Fotografía de Manuel Fuentes
El Coliseo *
¡Eres un símbolo constante de la fiel y antigua Roma!
¡Excelente relicario de sublime admiración,
que a esta época legaron aquellos tiempos ya idos
cuya pompa y poderío parecen ensoñación!
Tras largo peregrinaje y ardiente sed de tu ciencia,
me humillo con reverencia en las sombras de tu historia,
y transformada mi alma, sacia su sed de belleza,
comtemplando tu grandeza, tus tristezas y tu gloria.
¡Oh, profunda inmensidad, tiempo y recuerdo de antaño,
desolación y silencio, noche grandiosa, admirable!
al percibiros comprendo vuestra mágica pureza
en la perenne realeza de tu fuerza indomable.
Vuestros dulces sortilegios son mejores para mí
que los que el rey de Judea hiciera en Gethsemaní.
Ni la encantada Caldea jamás consiguó arrancar
a las estrellas prodigios cual vense en este lugar.
Donde un héroe cayera, hoy cáese una columna...
y, donde el águila escénica envuelta en oro brilló,
hoy el vampiro revuela al llegar la medianoche
y en fantántico aquelarre este lugar convirtió.
Aquí do las cabelleras de las matronas romanas
balancenceaban al viento el rubio de sus colores,
hoy sólo se balancean el cardo y la débil caña...
han cesado aquellos días de sublimes esplendores.
Y, donde el rey poderoso su trono de oro tenía,
ágil y oscuro lagarto viene siempre a recorrer;
y hacia su casa marmórea cual espectro se desliza
a los pálidos reflejos de la luna en su crecer.
Mas yo pregunto: esos muros, esas inertes arcadas
junto a zócalos de muzgo hoy de hiedra revestidas,
esos relieves tan vagos, esos frisos tan ruinosos,
esas cornisas tronchadas y piedras enmohecidas,
¿es ésto cuanto dejaron las horas y tiempos idos?;
¿es lo único que resta de su fama colosal?;
¿es cuanto a mí y al Destino aquella época ha legado,
de su firme poderío y su obra escultural?
Eso no es todo —responden en aquel lugar los ecos—:
voces graves y proféticas hay en nuestro corazón...
y toda ruina recuerda las ideas de los sabios
semejantes a los himnos que al sol dedicó Memnón.
Aún reinamos poderosas en los más grandes señores;
asentamos nuestro imperio en las almas gigantescas...
no; no somos impotentes...; queda nuestro poderío,
nuestra gloria y nuestro nombre, aunque pálidas nos veas.
Las mil y una maravillas que estáticas nos circundan,
y recuerdan nuestra estirpe, nuestra gala y nuestra historia,
se han prendido a nuestros flancos... y su admirable vestido
nos envuelve entre su manto más fulgente que la gloria.
* El Coliseo es un poema de Edgar Allan Poe.